01 octubre 2006

"DOCTOR A MI HIJA LE DIJERON QUE NO PUEDE HACER MÁS DEPORTES..."



Así comenzó la conversación con mi última paciente de la semana pasada, y su familia.
Niña (o adolescente) de 15 años, entrena y compite en volleyball por años, con 5 ó más jornadas de entrenamiento y/o partidos por semana.

Tiene un dolor lumbar intermitente de larga data con episodios de reagudización. Le tomaron una resonancia de columna lumbar que muestra una discopatía entre la 5º vértebra lumbar y la 1º sacra. Sin hernia

Fueron a un profesional no especialista y al ver ese examen, les comentó lo que sale en el título de este post. Demás está contar el stress de la familia y en especial de la paciente. Sobre el problema puntual de su columna, sólo les diré que no encontré ningún dolor que coincida con esta discopatía L5-S1. La interpreto como un hallazgo asintomático. Pedí otros exámenes, pensando en algo que ya comenté en el post sobre lumbago en niños deportistas (fractura de stress)

Pero mi tema de hoy no es sobre esta niña o para criticar a un colega. Es para contarles más criterios sobre cuando marginar o no a un niño del deporte.

En una de las investigaciones con los ayudantes alumnos de traumatología de la Universidad, presentamos unos resultados en un congreso de pediatría, sobre la evaluación médica precompetitiva en 217 escolares deportistas.

Los escolares fueron vistos por traumatólogo, kinesiólogo, pediatra y se tomaron además un electrocardiograma. Adivinen cuántos fueron marginados del deporte en forma definitiva: exacto, NINGUNO.

Al estudiar el tema de evaluación precompetitiva o del deportista, los estudios importantes señalan que esta evaluación es un tipo de screening de salud general; y que los reportes muestran que bajo un 0.3% de los pacientes evaluados debe ser marginados del deporte. La principal causa de marginación del deporte es cardiovascular por el riesgo real de muerte súbita.

Sobre la marginación por causas ortopédicas o traumatológicas, sí existen contraindicaciones relativas o temporales. En especial cuando nos encontramos con lesiones mal tratadas, subdiagnosticadas, estar cursando en ese momento con problemas traumatológicos serios (como tratamiento de una fractura, postoperado de rodilla, etc). Pero causas definitivas y permanentes en este campo es muy difícil.

Para los lectores que trabajen en salud, no olviden que hay una serie de deportes alternativos incluyendo deportes para discapacitados, torneos y juegos paraolímpicos, etc. Así que decir que nunca más deportes, por favor estudiarlo y pensarlo mil veces antes.

Ante la epidemia que vivimos hoy de la obesidad, decirle a un niño que nunca más puede hacer deportes, es un tema bastante serio.

Con los años que llevo en este tema, me doy cuenta que nuestra sociedad avanza por caminos muy arraigados y a veces incomprensibles. Cuando estaba en el colegio, todos respetábamos que algunos de nuestros compañeros estuvieran eximidos todo el año de hacer educación física por "tener pie plano". Curiosamente estos compañeros eran poco hábiles para el deporte y las mamás no querían que les bajen sus promedios de notas con las calificaciones de educación física

Desde la distancia del tiempo y con lo que he aprendido, les puedo decir que eso es una aberración máxima. No puede ser.

Y en el siglo XXI podemos ver en mi país situaciones parecidas, como la famosa marginación del servicio militar por pie plano; o el no poder entrar a algunos trabajos, como las fuerzas armadas, por tener escoliosis. Muchos de estos pacientes tienen escoliosis leve se les descubre justamente al tomarse radiografías para postular.

¿Y qué dice la evidencia científica? Podemos estar escribiendo horas sobre el tema. Como que estas escoliosis no duelen , que no es contraindicación absoluta para la actividad física ni militar; que una de las actividades que más se les recomienda es el deporte, etc., etc. Pero la evidencia de la costumbre es más fuerte que la evidencia de la ciencia.

Sobre el pie plano en el escolar y el eximirlo de educación física, ¿Quién tiene la culpa? Todos menos el niño o niña (futuro sedentario, obeso, comedor, etc.)

Podemos culpar a los papás (generalmente la madre), porque busca las mil maneras de mejorar un promedio, de evitar el conflicto con el profesor de educación física, etc.

No deja de tener culpa el profesor o el colegio. Porque no adapta el deporte a las capacidades del niño o porque ocupa métodos de evaluación antiquísimos y fuera de toda comprensión pedagógica (la nota final según el número de vueltas, el número de abdominales por minutos, flexiones de brazo, largo o altura del salto,etc.)

Y por último, el pediatra o el médico de la familia, que probablemente no tiene el conocimiento exacto sobre el tema y marca a un niño por un año sin deporte. O porque simplemente hace un certificado cediendo a la presión de la familia.

Y por favor no me mal entiendan. Los profesores o estudiantes del área de la educaión física que lean este post, no crean que por leer los argumentos de este blog pueden forzar a a un niño con pie plano o una discopatía de columna a hacer deportes.

Porque en esta batalla de tiras y aflojas, no he visto arma más potente que una mamá con un certificado médico. Ante eso van a perder siempre.

Hay que buscar un consenso entre todos los actores. No olviden que el fin último es tener niños sanos y trabajas para eso. Le evidencia de la ciencia que les muestros en este post es un grano de arena para tomar decisiones informadas.

1 comentario:

Tio.Beno dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
 
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